En el verano de 1976, los Juegos Olímpicos de Montreal fueron testigos de un evento que cambiaría el deporte para siempre. Una joven gimnasta de Rumania realizó una rutina de una precisión nunca antes vista. Su nombre era Nadia Comaneci. Tras su ejercicio, los jueces otorgaron la máxima puntuación posible. Sin embargo, el marcador electrónico […]


