¿Realmente se pierde más grasa al trotar sin desayunar? Aquí vamos a separar el mito de la evidencia. Por «correr en ayunas» entendemos salir a entrenar tras al menos ocho horas sin ingesta calórica, normalmente por la mañana.
Usar grasa como combustible durante una sesión no equivale automáticamente a bajar el porcentaje graso corporal. Lo que determina la pérdida de tejido graso es el balance calórico diario, la calidad del entrenamiento y la consistencia en el tiempo.
En este artículo analizaremos ventajas y riesgos de esta práctica para quien busca perder peso o mejorar su rendimiento en running. Verás cuándo puede ser útil y cuándo puede afectar el rendimiento, la recuperación y la adherencia.
Primero daremos contexto, luego explicaremos fisiología básica (glucógeno, glucosa e insulina), y finalmente presentaremos pautas seguras y aplicables a la rutina matinal típica del deportista recreativo.
Si buscas más beneficios generales del trote y cómo incorporarlo a tu vida diaria, revisa esta guía práctica: beneficios del running.
Conclusiones clave
- Entrenar sin desayunar aumenta la oxidación de grasa durante la sesión.
- La pérdida real de grasa depende del balance calórico y la consistencia.
- Puede ayudar a algunos, pero afectar rendimiento y recuperación en otros.
- Prioriza hábitos sostenibles: alimentación total, sueño y entrenamiento.
- Lee la sección de riesgos y recomendaciones antes de probarlo.
Por qué el running en ayunas se volvió tendencia en Chile y qué promete
La práctica de salir a entrenar sin desayunar ganó fuerza entre quienes buscan optimizar el tiempo matinal y evitar preparar comida antes de salir.
Qué se entiende por ayuno y por qué suele hacerse por la mañana
En este contexto, ayuno significa varias horas sin ingesta calórica, normalmente dormidas. La mañana es el tramo más fácil para cumplirlo: la gente sale directo a la calle tras despertarse.
El mito de la “quema grasa” vs el objetivo real de pérdida
La tendencia promete «quemar más grasa» y acelerar la pérdida. Eso suena lógico, porque el cuerpo cambia de combustible según la disponibilidad de glucosa y grasas.
- Practicidad: horarios de trabajo y estudio empujan a aprovechar la mañana.
- Expectativa: salir rápido sin preparar desayuno.
- Realidad: oxidar más grasa durante el ejercicio no garantiza menor porcentaje graso total.
En resumen, correr ayunas puede ser útil para algunos, pero la estrategia más efectiva es la que mantenga rendimiento, evite mareos y permita adherencia a largo plazo.
Qué pasa en tu cuerpo al correr sin comer: energía, glucosa e insulina
Al entrenar sin desayuno tu cuerpo ajusta rápidamente qué combustible usa. Tras ≥8 horas sin comer, las reservas de glucógeno hepático están reducidas y la glucosa circulante baja.
Reservas de glucógeno y uso de grasa como combustible
Cuando hay glucógeno disponible, el organismo prefiere carbohidratos para esfuerzos intensos.
Si no, aumenta la participación de ácidos grasos en actividades suaves y moderadas. Eso no significa que la grasa corporal desaparezca; solo que parte de la energía de la sesión proviene de grasas.
Oxidación de grasas durante el entrenamiento vs pérdida total
La mayor oxidación de grasas durante un rodaje no garantiza pérdida de tejido graso corporal.
La clave sigue siendo el balance calórico diario y la consistencia del entrenamiento.
Sensibilidad a la insulina y flexibilidad metabólica
Practicar sesiones con baja disponibilidad de glucosa puede aumentar la sensibilidad a la insulina en algunos deportistas.
La «flexibilidad metabólica» es la capacidad del cuerpo para cambiar entre carbohidratos y grasas según la intensidad. Esto puede aumentar la eficiencia en carreras largas.
Adaptaciones aeróbicas y condicionamiento mitocondrial
Rodajes de base realizados con baja carga de glucógeno pueden favorecer adaptaciones mitocondriales.
Es útil si el objetivo es mejorar resistencia; no sirve si necesitas velocidad hoy. A mayor intensidad, el cuerpo demandará carbohidratos y el rendimiento puede caer.
| Aspecto | Efecto inmediato | Beneficio potencial | Límite |
|---|---|---|---|
| Glucógeno hepático | Reducido tras ≥8 h | Mayor uso de grasas en rodajes suaves | Rinde menos en intensidades altas |
| Oxidación de grasas | Aumenta en sesión | Entrenamiento metabólico | No asegura pérdida grasa total |
| Sensibilidad insulina | Puede mejorar | Mejor control de glucosa | Respuesta individual |
| Adaptaciones mitocondriales | Estimulado en base aeróbica | Mejor resistencia | No sustituye sesiones de calidad |
Correr en ayunas: beneficios potenciales y cuándo pueden ser útiles
Salir a entrenar sin haber comido puede aportar ventajas específicas si se aplica con criterio. Beneficios reales aparecen sobre todo en sesiones suaves y en semanas orientadas a base aeróbica.
Mayor oxidación de grasas en rodajes suaves
En salidas de baja intensidad —conversación posible— la práctica suele aumentar la proporción de grasa usada como combustible.
Ejemplo: rodaje regenerativo de 30–50 minutos funciona bien para explotar ese efecto sin afectar la calidad.
Mejoras metabólicas: sensibilidad a la insulina y control de glucosa
Hacer sesiones controladas con baja glucosa circulante puede aumentar la sensibilidad a la insulina en algunas personas.
Es un beneficio potencial, no una garantía; funciona mejor si el plan semanal equilibra entrenamientos duros y fáciles.
Entrenamiento mental: tolerancia al esfuerzo con baja energía
Practicar esta forma de running ayuda a gestionar la sensación de fatiga. Eso da confianza para pruebas largas, siempre que no se confunda con señales de alarma.
«El mejor beneficio es el que no te pasa la cuenta después: buen rendimiento y recuperación.»
- Cuándo: rodaje regenerativo, salida fácil 30–50 min, fase de base.
- Cómo medir si sirve: esfuerzo estable, sin mareos, y recuperación adecuada.
Contras y riesgos de entrenar en ayunas que no conviene ignorar
No todo beneficio compensa el riesgo. Si decides salir sin energía, conoce las señales que indican que debes parar y cómo reducir el peligro.
Hipoglucemia: señales y qué hacer
La hipoglucemia puede aparecer como temblores, sudor frío, mareos, visión borrosa, debilidad o confusión.
Si notas cualquiera de estos síntomas: detente, hidrátate y come carbohidratos de rápida absorción. Pide ayuda si no mejoras.
Por qué baja el rendimiento
Sin suficientes carbohidratos el cuerpo tiene menos combustible para esfuerzos intensos.
Eso provoca disminución del rendimiento en cambios de ritmo, series o cuestas.
Pérdida de masa y catabolismo
En sesiones largas o muy duras y con déficit crónico, el organismo puede usar aminoácidos. Esto aumenta el catabolismo y la pérdida masa.
No todo trote matinal produce esto; el riesgo sube con mayor intensidad, mayor duración y mala recuperación.
Fatiga, mareos y deshidratación matinal
Tras varias horas sin beber, partir sin agua intensifica la sensación de “cabeza liviana”.
El café diurético o el calor empeoran el cuadro y pueden aumentar el riesgo de mareos.
Quién debería evitarlo
Personas con diabetes, antecedentes de trastornos alimentarios, problemas cardíacos o embarazo deben consultar. Si tomas fármacos que afectan la glicemia, evita esta práctica.
| Riesgo | Señales | Cuándo aumenta | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Hipoglucemia | Temblores, sudor, confusión | Sesiones largas, sin carbohidratos previos | Parar, hidratar, consumir azúcar rápida |
| Disminución rendimiento | Caída de ritmo, fatiga temprana | Entrenamientos intensos o series | Reducir intensidad o ingerir carbs |
| Pérdida masa muscular | Debilidad prolongada, peor recuperación | Déficit calórico crónico, esfuerzo alto | Mejorar ingesta post-entreno y calorías |
| Deshidratación/mareos | Cabeza liviana, visión borrosa | Sin hidratación previa, calor o café | Beber agua, electrolitos y descansar |
Si los mareos son frecuentes, revisa este aviso sobre mareos durante el ejercicio. Para consejos sobre alimentación y prevención consulta esta guía de nutrición práctica.
Cómo hacerlo de forma segura y efectiva: intensidad, duración y recuperación
Antes de probarlo, conviene saber cómo planificar salidas matinales sin arriesgar rendimiento ni salud. Sigue reglas claras sobre qué sesiones son aptas, cuánto tiempo y cómo recuperar.
Qué entrenamientos calzan y cuáles no
Semáforo práctico: rodajes suaves y regenerativos suelen funcionar bien en ayunas. Evita series, tempo exigente, tests y cuestas sin desayuno.
Duración y ritmo
Mantén salidas fáciles por debajo de 60 minutos. Ajusta el paso para poder conversar y evitar picos de fatiga que comprometan la técnica.
Hidratación y señales
Bebe 300–500 ml al despertar. Si sudas mucho o la sesión se alarga, añade electrolitos o una pizca de sal. Señales de deshidratación: sed intensa, dolor de cabeza u orina muy oscura.
Rutina previa y recuperación
Despierta 30–45 min antes, toma agua, 3–5 min de movilidad y un inicio progresivo del trote. Recupera con comida que combine proteínas y carbohidratos.
Si no sales sin desayunar
Opciones ligeras 45–60 min antes: yogurt con fruta, pan integral con miel o avena con canela. Esto protege el rendimiento en entrenamientos duros.
Ayuno intermitente y running
Si practicas ayuno intermitente, prioriza el total de proteínas y carbs del día y cuida la ventana post-entreno para optimizar recuperación.
«Si tu objetivo es rendimiento, planifica tus sesiones clave alimentado; si buscas base aeróbica, la práctica puede ser estratégica y ocasional.»
Para ampliar cómo esta forma impacta la salud y cuándo evitarla, revisa esta guía práctica: beneficios y riesgos.
Conclusión
En síntesis: esta estrategia puede aumentar la oxidación de grasas durante el ejercicio y aportar beneficios metabólicos o mentales en rodajes suaves. No es, sin embargo, un truco milagroso para perder peso.
La realidad: usar más grasa en una sesión no garantiza menor porcentaje graso. El resultado final depende del balance calórico, la adherencia y la calidad del plan semanal.
Cuando tiene sentido: salidas fáciles, fase de base y corredores que se sienten bien y recuperan. Cuándo evitarla: sesiones intensas, largas o si hay riesgo de hipoglucemia.
Reglas simples para Chile: si te mareas o el rendimiento cae, para; si quieres mejorar velocidad, prioriza llegar con energía a tus entrenamientos clave.
Alterna salidas alimentadas y otras sin desayuno según objetivo y sensaciones. Y si tienes dudas médicas, consulta a un profesional. Para ampliar pros y contras revisa este artículo: los pros y las contras.


